Hoy
callare y desde un rincón de mi alma, te amare en silencio.
Hoy te
desearé desde la distancia, aferrado a tu grato recuerdo.
Hoy
buscaré entre algunos sueños, tus palabras lanzadas al aire.
Enmudecido
por tu lejanía, hoy no salen palabras que decir.
Ecos de
tu presencia vienen a mi mente para alimentar mi corazón.
En la
recamara fría y solitaria aun queda algún retazo de ti.
Asomado
al balcón de la soledad, espero tu llegada,
Oyendo
pasos imaginarios de tus pies descalzos
Recorriendo
el pasillo hasta nuestras vidas.
Necesito
el calor de tu cuerpo,
El
destello de tus ojos,
El sonido
de tu voz…
José Luís
Rivero ©2013-02-04
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