martes, 19 de febrero de 2013


Arranqué una flor de mi jardín,
La más bella entre todas las elegidas,
Sus gotas de rocío, frías como el día,
A sus pétalos aun seguían dando vida.

Mantenía en mis manos aún su belleza,
Su tallo, sus hojas, su fragancia de primavera.
Pero en mi jardín florecido, había tristeza.

Hoy arranque la flor de mi jardín,
La que daba color a mis momentos,
La que daba alegría a mis sentimientos,
Aquella que me hacia pensar en ti.

En mi mano y con su belleza ya apagada,
Recorrí el jardín, aquel que alegrabas,
Con tu aroma, tú esencia y tú sola presencia,

Me preguntaba una y otra vez:
¿Quién soy yo para quitar tan hermosa vida?
¿Quién soy yo para marchitar tus aromas?
¿Quién soy yo para apagar tus sueños?

José Luís Rivero ©2011

No hay comentarios:

Publicar un comentario